- Veo que ya se encariño con el – comento la anciana mientras miraba como el felino estaba quieto en los brazos de la pelinegra.
- Hmm…
- Vamos adentro buscare algo para ese polizón e igual preparare el almuerzo – le indico, notando que la pelinegra le seguía al interior de la casa.
Realmente el viaje a Japón duraría solamente 2 o 3 días, pero al investigar Akira noto que las razón por la que ese “gato” había llegado a la casa con una doble intención, ya que mientras Kyomi lo jugaba encontró qu