- Por lo visto llego tu turno de sufrir, rata cobarde – dijo con burla la castaña.
- Tal vez, pero no me iré solo - dijo al mismo tiempo que de entre sus ropas sacaba una granada – será una lástima no ver la cara de sus padres cuando vean sus cadáveres – declaro, pero en eso sintió un fuerte dolor en su mano que sostenía el artefacto… provocando que lo soltara al mismo tiempo que su mano era cubierta de sangre.
- No te dejare lastimar a mi hermanita – declaró Satoshi, el cual se habia buscado s