- ¿Por qué no quieres decirme lo que pasó? - le preguntó.
- ¿De verdad quieres saber, Luciano? ¿Porque?
- Curiosidad. – dijo con una sonrisa enigmática.
- Pues entonces vámonos... Jonathan está de regreso, pero no sabe por cuánto tiempo. ¿Y adivina qué? Vino acompañado. Sí... Traje a una chica australiana... Amiga... Solo amiga. dije irónicamente.
- ¿Y eso te dolió?
"En cierto modo, sí…" dije sinceramente.
- ¿Tú...? ¿Resolviste la situación?
- No... No sé si lo resolveremos algún día, ¿sabes?
-