55

Pasaron unos días y Luciano no venía a la finca de mis padres. No estaba seguro de cuán regulares eran sus visitas, pero pensé que eran más frecuentes. Todavía no pregunté por él y mis padres tampoco mencionaron nada. El miércoles mi coche volvió del taller. Y estaba en perfectas condiciones de nuevo. Mi papá me hizo prometer que no pondría a nadie en peligro por conducir y le aseguré que sería prudente. Se moría por volver a girar la llave y sentir su potencia. No sabía cocinar, era un pésimo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP