Yo yacía en los brazos de Luciano cuando me preguntó:
- ¿Cómo será ahora?
- Yo no sé. - Yo hablé.
- No creo que pueda alejarme más de ti.
Me reí:
- Creo que este viaje a la playa fue un pensamiento.
- Pero claro que lo es... ¿De casualidad lo pensaste?
- Yo... pensé que era un viaje entre amigos. - dije sinceramente.
- Yo no haría eso... Como te dije: no soy un ángel.
- No quiero perderte... De ninguna manera. - Confesé.
- Creo que ahora que nos hemos encontrado, no nos volveremos a perder.
Lo