17

Cuando entré a la casa Helena ya estaba encerrada en su cuarto. Ni siquiera estoy seguro de querer hablar con ella. Cuando entré en mi habitación con el enorme osito de peluche, Samantha dijo:

- Wow, qué lindo es este oso. ¿Dónde lo obtuviste?

- Yo... Lo obtuve de un cliente. – Le volví a mentir.

Los últimos días todo lo que hice fue mentirle a todo el mundo, incluyéndome a mí mismo.

Se levantó de la cama, en pijama y aún maquillada. Abracé al enorme oso que dejé caer en mi cama.

- Es muy lindo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP