Continuación.
[DANA]
—¡Vine en representación de mi padre, no sabía que te encontraría aquí y mucho menos que me enteraría en primera fila de tu compromiso! —aparentemente reclamó.
Su presencia me alteraba, y estar cerca de él, a solas, en el cuarto de baño, en la habitación de un hotel en donde me estaba quedando con mi prometido, lo volvía todo más difícil.
Una parte de mí quería abofetearlo; todo lo que hacía eran puras estupideces, era peor que... no, nadie ni nada, era peor que él.
Pero por otra parte,