Scarlett Valenti.
No creí conocer a alguien más arrogante, pedante e insoportable que Andruw. Pero aquí estaba, Sergio Conti, siendo tan pedante y soberbio que resultaba casi ridículo. Donde Andruw tenía un aura de poder que imponía respeto sin necesidad de palabras, Sergio tenía que esforzarse por demostrar su superioridad con gestos grandilocuentes y una sonrisa que pretendía ser intimidante, pero que solo lograba ser patética.
El tipejo se mantuvo de pie frente a mí, intentando desarmarme c