Andruw Di'Marco.
El sol comenzaba a descender lentamente, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y dorados que se reflejaban en la superficie del agua como un espejo.
La tarde había sido un regalo inesperado, un respiro en medio del caos en el que parecía haberse convertido en nuestra vida cotidiana. Y yo, por primera vez en semanas, me permitía disfrutarlo.
Mis ojos se desviaban constantemente hacia Scarlett, que jugaba en el agua con Liam entre sus brazos. El bebé reía sin parar, chapoteando