Lucius Holdings.
El peso del metal en mi mano era un recordatorio familiar de quién era yo realmente. No el hombre de negocios, ni el socio confiable, ni el cuñado comprensivo que acompañaba a su hermana a las cenas familiares. Era el Holdings que había construido su imperio con sangre y plomo, el que había aprendido que la lealtad se pagaba con lealtad y las traiciones con balas.
En cuestión de segundos, mi pulgar retiró el seguro del arma. Mi dedo índice rozaba peligrosamente el gatillo, list