Epílogo.
Gina:
Años después.
—Quédate quieto Azel.
—Pero mamá.. —se quejo.
—Pero nada, eres igual a tu papá, no le gusta que lo toquen —bufé—, estas demasiado grande para eso.
—Déjalo mamá, algún día le va a encantar que lo toquen —escuche reír a Demian.
Rodé los ojos ante eso, termine de arreglar la corbata de Azael, sonreí al verlo, al fin se había graduado de la universidad, me siento tan orgullosa de que haya llegado tan lejos.
—Vamos Azel, sonríe un poco, es tu graduación mi amor.
—No me gust