Edward estaba esperando a Marie en la limosina, no sabía cuánto tiempo se demoraría,le había enviado mensajes toda la mañana, pero todos habían sido ignorados. Miró su reloj y vio que eran más de las 12. --¿Es que esta mujer va a hacer que mi hijo pase hambre? -dijo mientras tomaba el libro de seducción y leí atentamente lo que había anotado .
-- ¿Tiene algún problema, señor? --Edward alzó la mirada cuando vio que su chofer le hablaba.
--Estoy bien -respondió Edward.Luego, vio una oportunidad de aprender. --¿cómo conquistaría a una mujer? -preguntó con interés, ya que era nuevo en el mundo de la conquista.
-- ¿Quieres conquistar a una dama, señor? --preguntó El chófer, un hombre de unos cuarenta años con una barba blanca que contrastaba con su cabello negro y cejas.
--Sí-dijo Edward algo inquieto .
--A las mujeres les gustan los hombres dominantes, señor. Muéstrese orgulloso y lo tendrá a sus pies -aconsejó.
Edward asintió y tomó nota mental de los consejos que le daba -Por eso