Es necesario que el chofer escuche lo que hablamos -dijo Marie refiriéndose al conductor, ya que tenía el vidrio que separaba los asientos delanteros de los traseros abierto.
--No--dijo rápidamente Edward .
--Sube el vidrio -demandó Marie tocando el vidrio, ya que estaba cerca, y en pocos segundos este se subió. --No me gusta que terceros escuchen cuando hablamos justifico Marie . --Ahora sí, puedes continuar.
Edward miró a Marie con una sonrisa. Sabía que algunos hombres se asustaban cuand