Mundo ficciónIniciar sesiónFalcón no quiere contarme mucho mientras seguimos en el pequeño hospital de San Nicolás. Solo me dice que no me preocupe por ello, que Cobra no volverá a lastimarme.
El recuerdo vuelve a mí en ese momento, su cuerpo abandonando la vida sobre la hierba en aquel desolado paisaje. El alivio me recorre entera. Me siento mal por alegrarme de su muerte, pero el hecho de saber que no puede volver a ponerme una mano encima me abruma.
El viaje







