Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Falcón regresa a la habitación me encuentra hecha un mar de lágrimas. Soy un completo desastre tembloroso. De inmediato se da cuenta del aparato en mi mano y corre a abrazarme.
Me dejo hacer, no tengo fuerzas para nada, no puedo parar de llorar.
—¡Todo ha sido por mi culpa! —grito enfurecida—Ella debía estar a salvo, se suponía que estuviera a salvo, lejos de toda esta mierda…
—No es tu culpa V







