Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de la inútil incursión a Puerto Diamante, volvemos a la ciudad y tras un breve paso por el hospital, donde Falcón recibe algunos puntos, volvemos a casa.
—Estaba allí —digo con frustración—Si hubiéramos hecho lo que propuse, quizás ahora Lourdes estaría aquí con nosotros.
—Tienes razón, fue una decisión estúpida. No se puede confiar en nadie ¡Maldita sea! &mdas







