79. Garganta
—¿Y entonces que? ¿Está libre?— preguntó un tipo en la habitación, parecía ser el tipíco idiota al que nadie le hace caso. De hecho, no solo lo parece sino su simple actitud me canta a leguas que es un auténtico cero a la izquierda.
Hugo le dirigió una mirada fría en ese mismo instante por ese comentario tan sin sentido. Ni siquiera yo siendo una extraña a su organización habría pensado que Hugo dejaría libre a un capullo que le debe mucha pasta.
—Y luego le pido mi dinero y lo amenazo con mata