Álex irrumpió en la oficina de Kingston con el corazón acelerado. Momentos antes, Jasmine lo había llamado entre lágrimas, un comportamiento que nunca habría esperado de ella.
Al entrar, él sintió una tensión tan densa que casi podía palparse. Jasmine estaba acurrucada en el lujoso sofá de cuero con el rostro oculto entre sus manos temblorosas, mientras Kelly tecleaba rápidamente en su reloj inteligente.
Al ver a Álex, Jasmine se incorporó bruscamente y corrió hacia él, lanzándose a sus brazos m