Jasmine Kingston se mantuvo erguida, exudando confianza y una gracia escalofriante.
—Escucha cuidadosamente, señor Nadie. Mi hombre es mucho más fuerte de lo que jamás podrías comprender. Cuando venga por ti, te arrepentirás de cada decisión que tomaste hoy.
Se alejó con una sonrisa despectiva, completamente consciente de que cualquier resistencia resultaría en masacre.
Jasmine salió afuera, manteniendo su compostura a pesar del pavor creciendo en su pecho.
—¿Yo? ¿Arrepentirme? —La figura masiva