61. De Su Parte
Mi pequeño se apresuró unos días antes de lo previsto y, ese ocho de febrero, en pleno invierno, ha llegado a este mundo.
—¿No es la cosita más hermosa de este planeta? —saca el labio inferior mientras toquetea los dedos sobre su preciosa carita.
Esbozo una sonrisa.
Lo tengo en mi pecho, dándole de comer por primera vez y la sensación es algo extraña, es decir, se siente bonito, ligera estela de nostalgia se queda también; sigo en la habitación de hospital, postrada en una cama y, ansiando e