37. Incomprensible
Despierto al lado de un cuerpo musculoso y tibio. Me sacudo las sábanas y perpleja parpadeo mirándome cerca suyo. Amanecí en la cama junto a Silvain, él sigue durmiendo como un bebé luego de la noche doliente que pasó. Tanteo su cara, sigilosa, tiene una calentura leve, surcos oscuros se dibujan debajo de sus ojos y sigue abandonado por su tez natural.
Los resfriados comunes pueden durar hasta cuatro días, mejorando en ese periodo de tiempo. Lo dejo descansar y me dirijo a la cocina, en la zon