22. A Través De Sus Ojos
Risitas me despiertan en la noche. Un tanto adormilada parpadeo bajo la oscuridad que se extiende en la habitación. La luna que da su tenue iluminación me ayuda a ubicarme, sin necesidad de encender la lámpara o la luz de la habitación. Cautelosa marcho hacia el exterior, me quedo paralizada al ver a Mila besándose con un hombre, y él se me hace familiar. Están en el pasillo, yo a unos pasos de ellos dos.
—Travieso, no estoy sola, nos van a escuchar —vuelve a soltar una risa, enroscada a su cu