En el mall se divirtieron a lo grande, Jessa aprendió algunos juegos que ella no conocía, los carritos chocones, a cada rato Alexander y Mijaíl la chocaban y ella al principio gritaba haciendo reír a todos, ya después aprendió y ahora si le toco a ella chocarlos.
Cuando fueron al patio de comidas esa mujer ya no estaba, se sentaron y como nunca Alexander fue a hacer los pedidos para todos, al regresar Mijaíl se carcajeó diciendo.
—Alexander jamás habías ido a hacer pedido de nada, ahora si cor