Llegó la hora de la cena, los esposos despertaron casi al mismo tiempo, en la parte de afuera se escuchaban las voces de los demás, se estiraron ambos con pereza, Alexander la abrazó apretujándola para decir con todo su corazón.
—Te amo
Jessa le habló con dulzura
—Yo también te amo mi amor
Se besaron por unos minutos, se levantaron para bañarse, bajo el agua que caía volvieron a amarse, esta vez Alexander pidió hacerlo con cuidado por el bebé, Jessa aceptó a regañadientes porque deseaba tant