77. Almas enlazadas.
~Rowan~
Llegamos a la playa y el sonido del mar nos recibió junto al resplandor de las antorchas. Nunca fui un tipo supersticioso ni creyente de lo místico, pero mi abuela paterna sí lo fue. Ella vivía convencida de las jugarretas del destino, de los hilos rojos que amarran a las personas de por vida y de fuerzas que no podíamos ver.
Suponía que, aunque me consideraba un hombre práctico, algo de eso se quedó grabado en mi inconsciente. En el fondo tenía la esperanza de que algo de todo esto f