67. Solo un contrato.
~Rowan~
—¿Por qué... te has vuelto tan intenso de repente? —indagó ella entre jadeos, tratando de recuperar el aliento ante la ferocidad de mis besos.
—No lo entenderías —gruñí contra su cuello, marcando el territorio con mis dientes—. Ahora voy a quitarte la tanga. No te pongas nerviosa ni intentes cerrarte. Te prometo que voy a hacer que te sientas jodidamente bien.
Ella apenas pudo articular un "sí" por poco inaudible, entregada entera al dominio que yo ejercía sobre su cuerpo.
Me deslicé h