171. Sin sangre en las venas.
~Narrador omnisciente~
—Quiero el divorcio.
Victoria dejó el cubierto suspendido frente a su boca y lo bajó con lentitud hasta el plato, clavando los ojos en su marido, completamente desencajada.
—¿Perdón? —se limpió la comisura de los labios con la servilleta—. ¿Qué estupidez estás diciendo?
—Vamos a separarnos —William la sostuvo con una mirada vacía, carente de cualquier rastro de afecto o piedad—. Yo me haré cargo de Rowan, así que por eso no tienes que preocuparte, pero no podemos seguir