13. Nuevo nido
~Ivette~
No podía negar que la ciudad me había deslumbrado. La inmensidad de aquella mansión me hacía sentir como una pulga; era un despliegue de lujos que jamás imaginé ver de cerca. Sin embargo, toda esa maravilla se había transformado en pesadilla en cuestión de segundos.
Yo no pertenecía aquí. Este no era mi lugar ni mi ambiente, y nadie se molestaba en disimular que no era bienvenida. Incluso las empleadas que me guiaron hacia la entrada de servicio me miraron con el mismo asco con el que