113. Una última vez.
~Ivette~
Logré lo que quería. Adele fue despedida y, aunque Victoria opuso resistencia e intentó meter las manos al fuego por ella, no lo consiguió. La decisión del abuelo fue definitiva.
Él regresó a su habitación a descansar porque se le había subido la presión; no podía recibir emociones tan fuertes y en esta casa se libraba una batalla distinta cada día.
—Flor —la encontré sentada en su cama, con la vista clavada en el suelo—. Esa mujer no te molestará más, no te preocupes.
Cerré la puerta