112. Tomé una decisión.
~Rowan~
Lo que estaba a punto de hacer era una locura; a estas alturas, lo era. Corría el riesgo de arruinar todo por lo que había trabajado y me costaría demasiado. Sabía que no me alcanzaría el piso para pedirle perdón a Ivette.
¿Pero qué más podía hacer? Estaba convencido de que esta era la mejor decisión.
—Bienvenido, joven —me recibió la secretaria de mi padre—. ¿Quiere que le comunique al señor que...?
—No, no hace falta. Iré yo mismo, gracias —respondí con una sonrisa amable.
Ignoré las