El sabor a whisky en su lengua se filtró por los sentidos de Aria, haciéndola caer aún más profundo en la tentación que representaba ese hombre. No había logrado descifrar cuándo había empezado todo, cuándo había comenzado a enamorarse de ese hombre tan peligroso.
La otra mano de Lucian se deslizó bajo su blusa; sus palmas ásperas rasparon sus costillas mientras buscaba el broche del sujetador, abriéndolo con total facilidad. El sujetador se aflojó y él lo apartó a un lado. Sus labios hambrient