El universo hacía cosas extrañas, sin duda alguna era algo que nunca en su vida se hubiera imaginado. Los tres se encontraban junto a la mujer que se encontraba totalmente dormida, con sueros incrustados en sus muñecas y la maquina mostrando los signos de su corazón.
--Esto es un claro caso de enevenamiento.--Habló el hombre, observando los informes de todos los estudios que le hicieron--Aconito.
---¿Estas seguro?--Preguntó Abdel, entrando desde la puerta.
--Le dare un breve resumen. El aconito