Capítulo doscientos cuarenta y uno
El sol abrazaba con calidez los cuerpos de las personas que estaban afuera, el sentimiento de paz entre las personas que estaban ahí eran tan confusas como la tensión que se generaba entre ellos, los más grandes se encargaron de terminar de pequeña presentación que faltaban, April de vez encuando se quedaba erncantada con la estatua de su suegra, tan bella y alucinate que parecia que incluso que se movia. Todos se movieron directo a la puerta, dejando que sus pisadas aplastaran el pasto fuerte y