April suelta un grito ahogado al ser cargada por Abdel, quien sonrió al sentir su peso en ambos brazos, al fin estaban solor para poder hablar del asunto, uno del que estuvo esperando por muchas horas por hablar de ese asunto que lo dejo con la mente en blanco.
—Se lo que estas haciendo, pero si estoy tan cansada que no puedo hablar con Cassimiro, tampoco puedo hablar de ese otro tema.—Habló con picardía, ganandose una sonrisa por parte de Abdel.
—No pense que fueras tan cruel con tu esposo.—S