Todos estaban en silencio, la verdad fue dicha y ellos estaban de acuerdo con la mujer de rizos rubios, ellos realmenet no querían desahogarse de esa forma, pero muchos le siguieron a la anciana por que sentían la necesidad de hacerlo, la Diosa Luna no era tan temperamental como para enojarse con algo como eso, pero y sin embargo, la anciana entendía completamente lo que la mujer de cuarenta quería decir, y con el tiempo ella estaría segura que el dolor disminuiria solo un poco.
La anciana le