Capítulo ciento dos
Caminaron a pasos rápidos, querían terminar con eso de una buena vez por todas, April tenía en su mano derecha una jeringa cargada para inyectarle a Zaira el liquido, la dormiría al instante y no causaria problemas, como en su ceremonia.

La muchacha (Considerada para muchos como una loca demente de poder) se encontraba atada, con mas de tres cadenas pegadas en el suelo, impidiendo que su cuerpo hiciera movimiento alguno, era de esperarse, luego de la escena que hizo hace menos de un mes. Ap
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