Por Gonzalo
Llegué a Francia, había estado varias veces allí, no siempre para ver a mi madre.
Me di cuenta que el último año no me moví de mi país, solo por no alejarme de Aby, porque ella estaba estudiando y no podía dejar de cursar para acompañarme, aunque yo hubiera arreglado el tema de las faltas.
Me hospedé en un hotel, no tenía sentido estar pegado a mi madre, recorrí la ciudad y aproveché para hacer algunas compras, en realidad, casi todo lo que compré, fue para Aby.
Es verdad, deliro po