Por Gonzalo
Me desperté temprano, aunque no en el horario en que suelo hacerlo, pero era domingo, pensé que me hubiera venido bien que fuera un día laborable, para encerrarme horas en un quirófano y no pensar en ella, porque sí, desde que abrí los ojos estaba pensando en Aby…
No la puedo convertir en mi amante y muero por tomarla en mis brazos.
Decido levantarme, luego de desayunar, voy a estudiar algunos casos.
Mi sorpresa fue que había llegado mi padre.
Tuve una alegría inmensa, lo extrañaba,