Por Abigail
Cuando llegamos a la mansión, el sillón estaba impecable y una mucama le dijo que era por ese aparato que limpia a vapor, que yo mandé a comprar, aunque lo había hablado con el contador, no estaba muy segura si Gonzalo aprobaba las compras de esos aparatos.
Siempre fue tan distante con todos, que por un momento tuve miedo que se enojara, aunque ese aparato servía para mantener la casa impoluta.
-Aby, está bien, no te preocupes, la tecnología está para usar.
Me lo dijo con tranquilid