Las llamas inundaron el lugar, así como también el humo de los artículos que estaban siendo consumidos por el calor abrazador.
Sus ojos se centraron en lo alto que llegaron las flamas que desprendían el apartamento, pronto las ventanas estallaron ruidosamente, la espesa nube gris nublaba la vista y desorientaba al único residente de la casa.
De pie, en el porche, al lado de la entrada del garaje, se encontraba a la expectativa de la situación, sabia que lo que estaba por hacer era arriesgado, p