La decisión se veía pintada en su rostro, el nunca dudaba, nunca lo había hecho hasta el día que Ann decidió casarse con su hermano, allí surgieron mil dudas, estaba abrumado por todos los hechos, esperaba una queja, una ley del hielo por un par de semanas talvez, pero ya casi se cumplía el mes desde que ella lo había descubierto y su mente no dejaba de pensar en estrategias para recuperarla.
Esto se había vuelto su meta personal, y poco le importaban las habladurías y las miradas en desaprobac