Ya había recorrido este espacio antes, conocía cada detalle porque ella había servido como diseñadora y hasta había brindado su compañía para comprar algunas de las decoraciones.
Sabían quién era y al no ser desconocida pudo acceder al apartamento sin mayores problemas, los chocolates y el vino siempre serían sus aliados para estos fines.
Al pasar frente al espejo pudo observar su reluciente cabello rizado y el bello tono rojizo que se encargaba de mantener impecable, su encanto era notorio, pe