Había dejado claro a Meni que mandara una invitación anónima, el plan era hacerse pasar como informante de su propia boda, con el objetivo de ser noticia nacional, eso de boda secreta no era mas que una estrategia para mayor exclusividad.
Todos sabrían el paso que acababa de dar, sería como su trofeo y se lamentaba el no poder ver la cara del gusano de Jonathan mientras veía quien estaba a su lado, figurando como su esposo, añoraba ese día, el reclamo, verlo derrotado y con el ego por los suelo