Volvi a quedarme sin habla, mis pensamientos viajaban entre una mega barriga de seis meses y un niño identico a mi colageno y eso ya sobrepasaba mi imaginacion, me di unas leves cachetadas y volvi a la realidad
—¡Dios santo! ¡Que verguenza! lo bueno es que no me conoce o se desepcionaria, lastima que tendra que conocerme en algun momento
—No se preocupe le explique todo lo que paso para que nosotros terminemos casados, no se sienta comprometida a conocerla
—Es mi suegra, como no podria ir a