—Tu recompensa, mi héroe
Dijo Shell tras un largo beso
— No quiero ni pensar en lo que tuvo que pasar esa niña. Todavía no puedo creer que sea mi propio padre quien esté detrás de esos negocios. Sabía que era una basura, pero esto... esto sobrepasa mis límites.
La abracé con fuerza.
—No pienses en nada, princesa. Nosotros tampoco podíamos imaginarlo. Siempre lo creí un poco hombre y un cobarde, pero supo aparentar muy bien. Lamento no haberme dado cuenta antes de su podredumbre
—Gracias, amor.