Pasé toda la tarde en el jardín. Es tan grande y hermoso que no hay comparación para la belleza de esta pequeña villa; al parecer, Noah se esmeró en construirla. Ilian y Gina no quisieron contarme más del pasado. Debo seguir indagando por mi cuenta, averiguar y tratar de recordar el dolor que él tuvo que pasar a solas.
Meditaba en lo acontecido cuando escuché un alboroto en casa. Me dirigí a la cocina y entonces oí esa voz que adoro tanto:
—¡Mi pequeña! ¿Por qué te escondes? Vine a verte.
Sonre