— Años sin verte hermanito, ya creciste o aún puedo romper tu nariz
— Lindo recibimiento Aurora, ¿aún no entiendo por qué padre te puso ese nombre tan dulce a ti?
— Porque padre pensó que iba a tener a la dulce y tierna princesa de la cenicienta, no a Mérida, la princesa de valiente ¿Cómo has estado hermano en gusto tenerte de nuevo por estos lares?
— Bien hermano no puedo quejarme
— Eso es una gran mentira, no quieras ocultarnos nada rubiesito, podemos averiguar en un santiamen lo que queramos