Dorian se quedó a su lado hasta que ya terminó de soltar todo lo que estaba en el estómago. Elena se quejó por el fuerte dolor en su vientre dado que ya no tenía nada, pero la mano de Doria masajeó aquella zona con cuidado. Y gracias al calor de su palma este se fue difuminando un poco. Dorian le ayudó a levantarse y a limpiarse y después la subió de nuevo al cuarto cargándola en brazos debido a que las piernas de ella temblaban.
El Ceo se sentó en la cama al entrar, con ella sobre sus muslos y