Dorian dejó que Elena se divirtiera en la pista de baile. Ella mostraba una sonrisa moviendo cada parte de su cuerpo al son de la música. Había dudado los primeros momentos y después bailaba a su aire como ahora y con confianza. Lo único que le incomodaba era que estaba haciendo el centro de atención, después de todo era una mujer hermosa y ajena al pueblo. Eso le hizo palpitar la vena del celo dentro de él pero no quería parecer un hombre obsesivo y controlador, por lo que se contuvo. Su espos