Dorian se sintió completamente desplazado cuando Elena se centró en los cachorros. Era la hora de comer, pero ella estaba entretenida con los tres pequeños y con una enorme sonrisa en sus labios. Parecía realmente feliz con solo el hecho de poder tocarlos. Se acercó a ella y se sentó en el suelo a su lado.
-¿Te gustan tanto lo perros?- fue entonces que él se percató que apenas conocía los gustos de ella. No era que tuvieran una comunicación amplia y ahora es que aprendían uno del otro.
Elena as